Los principales Modelos de Inteligencia Emocional

por Rajaeli Gabel Shemueli
Investigadora doctoral en Administración de Empresas, en la Universidad ESADE-ESAN, maestría en Comportamiento Organizacional y Administración de Empresas, en la Universidad de Tel-Aviv.


Durante la última década, los teóricos han elaborado un gran número de modelos distintos de IE. En términos generales, los modelos desarrollados de IE se han basado en tres perspectivas: las habilidades o competencias, los comportamientos y la inteligencia (Mayer et al. 2000a y b).

A su vez, al analizar la perspectiva que ubica la estructura de la IE como una teoría de inteligencia, Mayer et al. (2000a y b) realizan una distinción entre los modelos mixtos y de habilidades. Los modelos mixtos se caracterizan por una serie de contenidos que trascienden el análisis teórico hacia su conocimiento directo y aplicativo (Goleman 1995; Cooper y Sawaf 1997; Bar-On 1997); mientras que los modelos de habilidad se centran en el análisis del proceso de “pensamiento acerca de los sentimientos”, a diferencia de otras posturas que se concentran únicamente en la percepción y regulación de estos (Salovey y Mayer 1990). A continuación se describirán los tres principales modelos de la IE.

Modelo de cuatro-fases de inteligencia emocional o modelo de habilidad
En sus investigaciones, Salovey y Mayer (1990: 189) definieron la IE como: “La capacidad para identificar y traducir correctamente los signos y eventos emocionales personales y de los otros, elaborándolos y produciendo procesos de dirección emocional, pensamiento y comportamiento de manera efectiva y adecuada a las metas personales y el ambiente”. Es decir, la capacidad del individuo para acceder a sus emociones y crear una sintonización e integración entre sus experiencias.

El modelo de cuatro-fases de inteligencia emocional o modelo de habilidad (Mayer y Salovey, 1997) concibe a la IE como una inteligencia per se relacionada con el procesamiento de información emocional, a través de la manipulación cognitiva y conducida sobre la base de una tradición psicomotriz. Esta perspectiva busca identificar, asimilar, entender y, por último, manejar (controlar y regular) las emociones (Mayer et al. 2000b). La IE “representa la aptitud o habilidad para razonar con las emociones” (Mayer y Salovey 1997: 15) y como tal es diferente del logro emocional o competencia emocional.

El modelo está compuesto de cuatro etapas de capacidades emocionales (Mayer et al. 2000a), cada una de las cuales se construye sobre la base de las habilidades logradas en la fase anterior. Las primeras capacidades o las más básicas son la percepción y la identificación emocional. En términos de desarrollo, la construcción emocional empieza con la percepción de la demanda emocional de los infantes. A medida que el individuo madura, esta habilidad se refina y aumenta el rango de las emociones que pueden ser percibidas. Posteriormente, las emociones son asimiladas en el pensamiento e incluso pueden ser comparadas con otras sensaciones o representaciones.

En el nivel consciente, el sistema límbico sirve como un mecanismo de alerta frente a los estímulos. Si el aviso emotivo permanece en el nivel inconsciente, significa que el pensamiento –la segunda fase de habilidades– no está siendo capaz de usar las emociones para resolver problemas. Sin embargo, una vez que la emoción está conscientemente evaluada, puede guiar la acción y la toma de decisiones. En la tercera etapa, las reglas y la experiencia gobiernan el razonamiento acerca de las emociones. Las influencias culturales y ambientales desempeñan un papel significativo en este nivel. Finalmente, las emociones son manejadas y reguladas en la cuarta etapa, en términos de apertura y regulación de los sentimientos y emociones con el fin de producir un crecimiento personal y en los demás. Cada etapa del modelo tiene habilidades específicas, que reunidas construyen una definición de la IE: “como la habilidad para percibir y expresar emociones, asimilar emociones en el pensamiento, entender y razonar con emociones, y regular las emociones en uno mismo y en otros” (Mayer y Salovey 1997: 3) (véase el cuadro 1).

Esta propuesta ha originado una serie de investigaciones importantes, cuyos aportes han generado instrumentos de medición que hoy sirven como base para muchos estudios sobre la IE.

Cuadro 1 - Modelo de cuatro-fases de inteligencia emocional de Mayer y Salovey
Categoría 1 Categoría 2 Categoría 3 Categoría 4
La regulación de las emociones para promover el crecimiento emocional e intelectual
La habilidad para estar abierto a los sentimientos, tanto a los placenteros como a aquellos que no lo son. La habilidad para emplear reflexivamente o desprenderse de una emoción, dependiendo de su naturaleza informativa o utilitaria. La habilidad para monitorear reflexivamente las emociones personales; así como el reconocimiento de cuán claras, influenciables o razonables son. La habilidad para manejar las emociones en uno mismo y en otros, mediante el control de las emociones negativas y la focalización en las placenteras; tener que reprimir o exagerar la información transmitida.
Entendimiento y análisis de las emociones; empleo del conocimiento emocional
La habilidad para describir las emociones y reconocer las representaciones de estas en las palabras. Por ejemplo, la relación entre querer y amar. La habilidad para interpretar los significados de las emociones con respecto a las relaciones (por ejemplo, la tristeza casi siempre acompaña a la pérdida). La habilidad para entender los sentimientos complejos; por ejemplo, la ambivalencia. La habilidad para reconocer las transiciones entre las emociones, talescomo la transición de la ira a la satisfacción o de la ira a la timidez.
Facilitación emocional del pensamiento
Las emociones dan prioridad al pensamiento, por medio de dirigir la atención a la información importante. Las emociones están lo suficientemente disponibles como para que puedan ser generadas como ayuda para el juicio y la memoria concerniente a los sentimientos. El ánimo emocional modula los cambios en el individuo: de optimista a pesimista, lo cual alienta el reconocimiento de múltiples puntos de vista. Los estados emocionales se diferencian y fomentan métodos de solución de problemas (ejemplo,la felicidad facilita el razonamiento inductivo y la creatividad).
Percepción, evaluación y expresión de la emoción
La habilidad para identificar la emoción en nuestros estados físicos, sentimentales y reflexivos. La habilidad para identificar las emociones en otras personas, objetos, situaciones, etc., a través del lenguaje, sonido, apariencia y comportamiento. La habilidad para expresar las emociones con precisión y para expresar las necesidades de aquellos sentimientos. La habilidad para discriminar entre sentimientos; por ejemplo, expresiones honestas versus deshonestas.



Modelo de las Competencias Emocionales

Goleman (1995,1998, 2001), por su parte, definió la IE como la capacidad para reconocer y manejar nuestros propios sentimientos, motivarnos y monitorear nuestras relaciones. El modelo de las competencias emocionales (CE) (Goleman 1998) comprende una serie de competencias que facilitan a las personas el manejo de las emociones, hacia uno mismo y hacia los demás (Boyatzis et al. 2000). Este modelo formula la IE en términos de una teoría del desarrollo y propone una teoría de desempeño aplicable de manera directa al ámbito laboral y organizacional, centrado en el pronóstico de la excelencia laboral. Por ello, esta perspectiva está considerada una teoría mixta, basada en la cognición, personalidad, motivación, emoción, inteligencia y neurociencia; es decir, incluye procesos psicológicos cognitivos y no cognitivos (Mayer et al. 2001, Matthews et al. 2002) (véase el cuadro 2).

El modelo original de Goleman consistió en cinco etapas, las cuales posteriormente se redujeron a cuatro grupos (Goleman 1998, 2001) con veinte habilidades cada uno: 1) autoconciencia, el conocimiento de nuestras preferencias, sensaciones, estados y recursos internos; 2) autocontrol, manejo de nuestros sentimientos, impulsos, estados y obligaciones internas; 3) conciencia social, el reconocimiento de los sentimientos, preocupaciones y necesidades de otros y 4) manejo de las relaciones, la habilidad para manejar bien las relaciones y construir redes de soporte (Goleman 2001). Boyatis et al. (2000) investigaron y verificaron las cuatro dimensiones de competencias y 18 habilidades sociales y emocionales. El modelo de Goleman (2001) concibe las competencias como rasgos de personalidad. Sin embargo, también pueden ser consideradas componentes de la IE, sobre todo aquellas que involucran la habilidad para relacionarse positivamente con los demás. Esto es, aquellas encontradas en el grupo de conciencia social y manejo de relaciones (Goleman 2001).

Cuadro 2 - Inventario de habilidades emocionales

Inventario de habilidades emocionales
Autoconciencia (self-awareness)
  • Autoconciencia emocional: reconocimiento de nuestras emociones ysus efectos.
  • Acertada autoevaluación: conocimiento de nuestras fortalezas ylimitaciones.
  • Autoconfianza: un fuerte sentido de nuestros méritos y capacidades.
Autodirección (self-management)
  • Autocontrol: control de nuestras emociones destructivas e impulsos.
  • Fiabilidad: muestra de honestidad e integridad.
  • Conciencia: muestra de responsabilidad y manejo de uno mismo.
  • Adaptabilidad: flexibilidad en situaciones de cambio u obstáculos.
  • Logro de orientación: dirección para alcanzar un estándar interno deexcelencia.
  • Iniciativa: prontitud para actuar.
Aptitudes sociales (social-awareness)
  • Influencia: tácticas de influencia interpersonal.
  • Comunicación: mensajes claros y convincentes.
  • Manejo de conflicto: resolución de desacuerdos.
  • Liderazgo: inspiración y dirección de grupos.
  • Cambio catalizador: iniciación y manejo del cambio. • Construcción de vínculos: creación de relaciones instrumentales.
Relaciones de dirección (relationship management)
  • Trabajo en equipo y colaboración.
  • Creación de una visión compartida en el trabajo en equipo.
  • Trabajo con otros hacia las metas compartidas.

Modelo de la inteligencia emocional y social

Bar-On (1997), por su parte, ha ofrecido otra definición de IE tomando como base a Salovey y Mayer (1990). La describe como un conjunto de conocimientos y habilidades en lo emocional y social que influyen en nuestra capacidad general para afrontar efectivamente las demandas de nuestro medio. Dicha habilidad se basa en la capacidad del individuo de ser consciente, comprender, controlar y expresar sus emociones de manera efectiva (Caruso et al. 1999; Mayer y Salovey 1995; Bar-On 1997).

El modelo de Bar-On (1997, 2000) –Inteligencias no cognitivas (EQ-i)– se fundamenta en las competencias, las cuales intentan explicar cómo un individuo se relaciona con las personas que le rodean y con su medio ambiente. Por tanto, la IE y la inteligencia social son consideradas un conjunto de factores de interrelaciones emocionales, personales y sociales que influyen en la habilidad general para adaptarse de manera activa a las presiones y demandas del ambiente (Bar-On 2000). En este sentido, el modelo “representa un conjunto de conocimientos utilizados para enfrentar la vida efectivamente” (Mayer et al. 2000b: 402).

El modelo de Bar-On (1997) está compuesto por cinco elementos: 1) el componente intrapersonal, que reúne la habilidad de ser consciente, de comprender y relacionarse con otros; 2) el componente interpersonal, que implica la habilidad para manejar emociones fuertes y controlar sus impulsos; 3) el componente de manejo de estrés, que involucra la habilidad de tener una visión positiva y optimista; 4) el componente de estado de ánimo, que está constituido por la habilidad para adaptarse a los cambios y resolver problemas de naturaleza personal y social; y, por último, 5) el componente de adaptabilidad o ajuste.

Además, Bar-On dividió las capacidades emocionales en dos tipos principales: 1) las capacidades básicas (core factors), que son esenciales para la existencia de la IE: la autoevaluación, la autoconciencia emocional, la asertividad, la empatía, las relaciones sociales, el afrontamiento de presiones, el control de impulsos, el examen de realidad, la flexibilidad y la solución de problemas; y (2) las capacidades facilitadoras (facilitators factor), que sonel optimismo, la autorrealización, la alegría, la independencia emocional y la responsabilidad social (Bar-On 2000). Cada uno de estos elementos se encuentra interrelacionado entre sí. Por ejemplo, la asertividad depende de la autoseguridad; mientras que la solución de problemas depende del optimismo, del afrontamiento de las presiones y de la flexibilidad (véase el cuadro 3).

En resumen, los modelos de inteligencia emocional sobre habilidad mental y mixtos parten de dos bases distintas de análisis. Los modelos de habilidades se centran en las emociones y sus interacciones con el pensamiento, mientras que los mixtos alternan las habilidades mentales con una variedad de otras características (Mayer et al., 2000a).

Cuadro 3 - El modelo Bar-On de la inteligencia no-cognitiva

Componente intrapersonal (intrapersonal component) Evalúa la autoidentificación general del individuo, la autoconciencia emocional, laasertividad, la autorealización e independencia emocional, la autoconciencia(emotional self-awereness), la autoevaluación (self regard).
Componente interpersonal (interpersonal component) La empatía, la responsabilidad social, las relaciones sociales.
Componente de manejo de emociones (stress managment component) La capacidad para tolerar presiones (tolerance stress) y la capacidad de controlarimpulsos (impulse control).
Componente de estado de ánimo El optimismo (optimism) y la satisfacción (happiness).
Componente de adaptación-ajuste (adaptability) Este componente se refiere a la capacidad del individuo para evaluar correctamentela realidad y ajustarse de manera eficiente a nuevas situaciones, así como a sucapacidad para crear soluciones adecuadas a los problemas diarios. Incluye lasnociones de prueba de la realidad (reality testing), flexibilidad (flexibility) y capacidadpara solucionar problemas (problem solving).

Los modelos mencionados de IE, sin embargo, comparten un núcleo común de conceptos básicos. En el nivel más general, la IE se refiere a las habilidades para reconocer y regular emociones en nosotros mismos y en los otros. Asimismo, dichos modelos comparten la noción base de la insuficiencia del intelecto para operar de manera óptima sin la IE. De esta manera, se busca el balance de inteligencia entre la lógica, la emoción y nuestras capacidades personales, emocionales y sociales (Goleman 1995).


Asociación Argentina de
Terapia Cognitiva
Asociación Argentina de Medicina Psicobiológica

Asociación de Psicopedagogos de Capital Federal
Fundación
Procesos
Estudios e
Investigación
del Aprendizaje

Unión Industrial de la
Provincia de Buenos Aires